Blog Cuánto cuesta y qué elegir · · 4 MIN
Las preguntas incómodas que tienes que hacer antes de contratar una agencia web
De quién es el código, qué pasa si te vas, quién contesta un sábado. Las preguntas que una agencia seria contesta sin pestañear y que a otras les cambian la cara. Con nuestras respuestas.
La reunión con la agencia ha ido bien. Han traído un portátil con un diseño muy bonito y han dicho «sinergias» dos veces. Antes de firmar, hay unas cuantas preguntas que tienes que hacer antes de contratar una agencia web. Son incómodas. Por eso funcionan.
Te las dejamos con nuestras respuestas, para que nos las puedas hacer también a nosotros.
1. ¿De quién es el código?
Parece obvio y no lo es. Hay agencias que te alquilan la web: mientras pagas, es tuya; si te vas, se queda con ellos.
Lo nuestro: el código es tuyo desde el primer día y está documentado.
2. ¿A nombre de quién está el dominio?
El dominio es tu dirección en internet. Tiene que estar a nombre de tu empresa, no de la agencia ni del sobrino que te lo registró en 2014. Si no lo está, arréglalo antes de nada.
3. ¿Cuánto pago el primer año, todo incluido? ¿Y el segundo?
El precio de hacer la web no es el precio de la web. Pregunta por el servidor, el dominio, el correo, el mantenimiento, las licencias. Y pregunta si hay permanencia.
Lo nuestro: la web corporativa sale gratis con el plan Cuida, a 59 €/mes sin IVA. Sin permanencia. Lo desglosamos en cuánto cuesta una página web.
4. ¿Con qué está hecha?
No para que entiendas la respuesta, sino para ver si te la saben explicar. «Con WordPress y veinticinco plugins» y «con Laravel, programada para ti» son dos futuros muy distintos. Te lo contamos en WordPress o Laravel.
Y pregunta si la tecnología es conocida. Si un día la agencia cierra, ¿otra podría seguir?
5. ¿Qué pasa si se rompe un sábado?
¿Quién lo ve? ¿Quién lo arregla? ¿Cuánto cuesta? Si la respuesta es «nos mandas un correo y el lunes lo miramos», al menos que te lo digan claro.
Lo nuestro: la web está vigilada; si algo falla, el aviso nos llega a nosotros antes que a ti. Arreglar lo que se rompe está en los tres planes.
6. ¿Qué pasa si quiero irme?
La pregunta que más caras cambia. Una agencia seria te contesta sin pestañear: «te damos el código, los accesos y la documentación».
7. ¿Me enseñáis un trabajo parecido, con números?
No un portafolio de diseños bonitos. Un caso con lo que pasó antes y después. Nosotros tenemos tres contados enteros, con cifras: un hotel, un distribuidor y un club deportivo. Preferimos tres contados de verdad que doce de relleno.
8. ¿Hay algo que me recomendaríais no hacer?
Esta es la nuestra favorita. Una agencia que nunca dice que no, te vende todo. Nosotros tenemos una regla para las automatizaciones: si no suma dos horas al mes, te decimos que no lo hagas. Y cuando lo tuyo se resuelve con un programa que ya existe, también te lo decimos.
9. ¿El presupuesto es cerrado?
Por horas sin tope es la puerta de las sorpresas. Pide alcance, plazo y precio por escrito.
Un truco final
Haz estas preguntas por correo. Las respuestas por escrito tienen la buena costumbre de ser más precisas que las de una reunión.
P. D. Si quieres hacérnoslas a nosotros, adelante: pide el diagnóstico o mira los planes, que ya contestan la mitad.
¿Nos haces las preguntas incómodas?
Pide el diagnóstico y pregúntanos lo que quieras. Te contestamos por escrito.