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Blog Cuánto cuesta y qué elegir · · 4 MIN

Cuánto cuesta una aplicación a medida (y cómo evitar que el presupuesto se dispare)

Desarrollar una aplicación a medida da miedo por una razón: los presupuestos que se estiran. De qué depende el precio, por qué el nuestro empieza en 2.400 € y qué hacer para que no crezca por el camino.

Cuánto cuesta una aplicación a medida (y cómo evitar que el presupuesto se dispare)

Todo el mundo conoce a alguien a quien le hicieron una aplicación que iba a costar una cosa y acabó costando el triple. Tardó un año en vez de tres meses. Y al final no hacía lo que necesitaba. Por eso preguntar cuánto cuesta una aplicación a medida da un poco de miedo.

Con razón. Vamos a quitártelo, o al menos a bajarlo.

¿De qué depende el precio de una aplicación a medida?

No de las pantallas. De la lógica que hay detrás.

  • Cuántas cosas distintas tiene que hacer. No es lo mismo un panel para ver pedidos que un sistema que calcula precios, reserva stock y factura.
  • Con cuántos programas tiene que hablar. Cada conexión con tu contabilidad, tu almacén o tu banco es trabajo. A veces fácil, a veces no.
  • Quién la usa. Si solo tu equipo, una cosa. Si también tus clientes, desde el móvil, hay que cuidar mucho más los detalles.
  • Lo que pasa cuando algo falla. Los casos raros son los que se comen el presupuesto: una devolución parcial, un socio que se da de baja a mitad de temporada.

Lo que cuesta con nosotros

El desarrollo a medida empieza en 2.400 €, con presupuesto cerrado por escrito antes de empezar. Cerrado significa cerrado: el alcance, el plazo y el precio, firmados.

Después, el mantenimiento con uno de los planes, desde 59 €/mes. Y si lo que necesitas es un equipo trabajando de forma continua en tu proyecto, el departamento digital a medida empieza en 449 €/mes.

¿Por qué se disparan los presupuestos?

Casi siempre por una de estas tres:

  • Se empezó a programar sin saber qué se quería. Cada cambio a mitad cuesta el doble.
  • Se presupuestó por horas sin tope. Y las horas no tienen fondo.
  • Se quiso todo de golpe. La aplicación perfecta del primer día no existe.

Cómo lo evitamos

  • Primero las pantallas, después el código. Ves cómo va a quedar y cómo se usa antes de que nadie programe nada. Ahí cambiar cosas todavía es gratis.
  • Por partes y a la vista. Un entorno de prueba al que entras cuando quieras. Nada de desaparecer seis semanas y volver con una sorpresa.
  • Lo mínimo que funciona, primero. Lo demás, cuando ya lo estés usando y sepas qué falta de verdad.

Por qué Laravel y qué ganas tú

Hacemos las aplicaciones con Laravel. A ti eso te da igual, pero lo que trae no: es una base muy usada y muy documentada, así que cualquier programador que la conozca puede seguir tu proyecto si un día no somos nosotros. El código es tuyo desde el primer día. Y se conecta con lo que ya usas, incluida la IA a través de MCP.

¿Cuándo NO hacer una aplicación a medida?

Cuando lo que necesitas ya existe y se vende hecho. Si en la primera reunión aparece que lo tuyo lo resuelve un programa de catálogo, ahí se acaba la reunión y te ahorras el proyecto. Lo contamos en a medida o de catálogo.

Y cuando el problema es un Excel desordenado, a veces basta con ordenarlo. Si no, mira el Excel que manda en tu empresa.

P. D. Todo el proceso está en desarrollo a medida. Media hora de llamada y una reunión de trabajo, y sales con alcance, plazo y precio por escrito.

¿Tienes una aplicación en la cabeza?

Cuéntanosla y te decimos qué costaría hacer la primera versión. O si no hace falta hacerla.