«¿Te llegó el presupuesto?» «No.» «Mira en spam.» «Ah, sí, aquí está.» Si esta conversación te suena, tus correos llegan a spam. Y cada vez que pasa con alguien que no pregunta, pierdes una venta sin enterarte.
La buena noticia: casi siempre es un problema de configuración, no de lo que escribes.
¿Por qué mis correos llegan a spam?
Imagina que recibes una carta con el membrete de tu banco, pero el sello de correos es de otro país. Desconfías. Los servidores de correo hacen lo mismo: miran si quien dice enviar el correo tiene permiso para hacerlo.
Ese permiso se declara en tu dominio con tres registros. Si faltan o están mal, tu correo llega con pinta de falso. Y Gmail u Outlook, ante la duda, lo mandan a spam.
SPF, DKIM y DMARC, en cristiano
SPF: la lista de invitados
Dice qué servidores pueden mandar correo en nombre de tu dominio. Tu correo normal, tu programa de facturas, la herramienta de newsletters. Si mandas desde un sitio que no está en la lista, sospechoso.
El error típico: contratas una herramienta nueva para enviar facturas y nadie la añade al SPF.
DKIM: la firma
Cada correo sale firmado, y quien lo recibe comprueba la firma con una clave pública que está en tu dominio. Si la firma cuadra, el correo no se ha tocado por el camino y viene de quien dice.
DMARC: las instrucciones
Le dice al que recibe qué hacer si un correo falla las dos pruebas anteriores: dejarlo pasar, mandarlo a spam o rechazarlo. Y además te puede enviar informes de quién está mandando correos con tu nombre. A veces la sorpresa es que alguien está suplantándote.
Cómo saber si te falta alguno
Mándate un correo a una cuenta de Gmail y abre «Mostrar original». Arriba verás SPF, DKIM y DMARC con un PASS o un FAIL al lado. Si ves FAIL, o directamente no aparecen, ya sabes dónde está el problema.
Otras cosas que también te mandan a spam
- Un servidor compartido con vecinos ruidosos. Si alguien en tu mismo servidor manda spam, su mala fama te salpica.
- Formularios de la web que envían «desde» tu correo sin pasar por un servidor autorizado.
- Newsletters enviadas desde tu correo normal a cientos de personas a la vez.
Si mandas campañas a tus clientes, que salgan por una herramienta pensada para eso. Te lo contamos en email a los clientes que ya tienes.
¿Es difícil arreglarlo?
No, si sabes qué servicios envían correo en tu nombre. Esa es la parte que lleva tiempo: hacer la lista. Configurarlo es un rato. Lo importante es probar después que todo sigue llegando, incluidas las facturas y los avisos de la web, que son los que nadie revisa hasta que fallan.
P. D. En el hosting gestionado, desde 15 €/mes, el correo va con SPF, DKIM y DMARC configurados y con una persona detrás cuando algo deja de llegar.
¿Tus presupuestos llegan a la bandeja de entrada?
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