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Blog Tu web · · 4 MIN

Tu web tiene visitas y nadie escribe: los frenos que echan a la gente sin que lo notes

Las estadísticas dicen que entra gente. El formulario dice que nadie escribe. Lo que suele pasar entre la visita y el contacto, y cómo se arregla sin rehacerlo todo.

Tu web tiene visitas y nadie escribe: los frenos que echan a la gente sin que lo notes

Miras la analítica: entran cientos de personas al mes. Miras el correo: dos contactos, y uno era alguien vendiéndote publicidad. Tu web tiene visitas pero no recibe contactos. Y no es mala suerte.

Es una web que recibe gente en la puerta y no les invita a pasar.

¿Por qué mi web no recibe contactos si tiene visitas?

Casi siempre por una de estas razones. A veces por todas a la vez.

1. No se entiende qué haces en cinco segundos

«Soluciones integrales de excelencia para tu negocio.» ¿Qué vendes? ¿A quién? ¿Dónde? Si quien entra tiene que adivinarlo, no adivina: se va.

La prueba es fácil. Enséñale la portada a alguien que no te conozca durante cinco segundos y pregúntale qué haces. Si duda, ahí está el primer freno.

2. No hay un siguiente paso claro

Hay un «Contacto» escondido en el menú y nada más. La persona ha leído, le ha gustado y… ¿ahora qué? Cada página tiene que acabar diciendo qué hacer: pedir presupuesto, reservar, llamar.

3. El formulario es un examen

Nombre, apellidos, empresa, cargo, teléfono, móvil, provincia, cómo nos conociste, presupuesto aproximado. Para preguntar una cosa. Cada campo de más es una excusa para no enviarlo.

4. En el móvil no funciona

El botón queda tapado, el formulario se sale de la pantalla o el teléfono no se puede pulsar. Y la mayoría de tus visitas probablemente entran desde el móvil. Ábrela en el tuyo y prueba a contactar contigo mismo. En serio, hazlo hoy.

5. Nada te hace creíble

Ni una reseña, ni un cliente, ni una foto real. Todo de banco de imágenes. Quien no te conoce necesita alguna prueba de que existes y lo haces bien. Las reseñas de Google ayudan mucho; te contamos cómo conseguirlas en pedir reseñas sin molestar.

6. Llega gente que no es para ti

A veces el problema no es la web, es quién entra. Si te visitan por una búsqueda que no tiene nada que ver con lo que vendes, las visitas son de adorno.

Y cuando sí escriben, ¿qué pasa?

Otro agujero que no se ve: el contacto llega y se contesta tres días después. Para entonces ya ha pedido presupuesto a otros dos. Aquí una automatización sencilla ayuda mucho: respuesta inmediata con lo que va a pasar, el contacto directo en tu programa y un aviso si nadie lo ha atendido. Lo hacemos a medida, conectado a lo que ya usas.

Lo que no hace falta

Rehacer la web entera porque «no funciona». Muchas veces con un mensaje claro, un formulario corto y un botón visible en el móvil ya se nota. Primero se quitan los frenos. Después, si hace falta, se rediseña.

P. D. Si sí toca web nueva, la web corporativa va gratis con el plan Cuida (59 €/mes), pensada para que la gente escriba, no solo para que mire.

¿Por qué no te escribe la gente que entra?

Pásanos tu web por el diagnóstico y te decimos qué frenos vemos. Gratis y en 48 h.